Desde que soy freelance no paro de leer post que horrorizarían a cualquier persona que hubiera pensado por un momento hacerse autónomo. Todos son memes y argumentos negativas y a ver, no voy a defender esos contras que tiene ser freelance, aunque también señalaré que mucha culpa la tiene nuestro propio país, porque las cosas como son España no es país para autónomos.

Pero lejos de frases y conceptos deprimentes he decidido escribir este post para daros suficientes motivos como para haceros freelance y más si vuestro objetivo es hacerlo en el campo del marketing.

  1. Flexibilidad horaria: seguro que ya lo habréis oído pero es un beneficio real. Yo como mami es lo que más valoro de ser autónoma. De vez en cuando me planteo pasar el día por ahí con la familia y aunque sea entre semana, lo hago. Es bastante sencillo, dedico un día a sacar todo el trabajo del día que me tomaré libre (eso sí, trabando ese día quizá 14 horas…) pero puedo tener esa facilidad de descansar cómo y cuándo quiero. Eso sí, siempre pendiente del móvil y el correo.
  2. Trabajar para ti: sacar un proyecto adelante provoca una gran satisfacción pero saber que todo ese esfuerzo es tuyo y que la recompensa es el valor por todo tu trabajo no tiene precio.
  3. Embarcarte en proyectos que ni te imaginabas: en cualquier agencia tienes tus funciones y aunque hagas de hombre/mujer orquesta, al final no sales de a, b y c. Cuando te haces freelance abres tu mente y te embarcas en proyectos de tu sector que hasta ahora ni te planteabas. Antes de esta etapa yo me dedicaba principalmente a estrategias de contenidos y aunque aún sigo haciéndolo y es el grueso de mi negocio, mi posición me ha permitido hacer mil cosas que jamás hubiera pensado que era capaz de hacer como webinars, formaciones a empresas…
  4. Aprender cada día: nunca dejas de investigar y aprender para poder mejorar y especializarte ofreciendo lo mejor a tus clientes.
  5. Experto en datos: es vital analizar cada campaña y ver los resultados. Ese valor añadido y esa forma de demostrar la eficacia de tu trabajo es un plus. Además para ti supone un histórico tremendo y una forma de saber qué funciona y por qué.
  6. Control: eres tú quien se organiza el trabajo diario y quien decide qué es lo importante y qué lo urgente. Ser freelance requiere mucha organización así que hazte con una agenda y un planning para organizar tu semana: reuniones, propuestas…
  7. Beneficios: no hay límite, no te ocurrirá como en empresas privadas. La teoría es que cuanto más trabajes más beneficios tendrás. No siempre es así pero por lo que he comentado con compañeros del sector, al final ganarás más que en cualquier compañía. Eso sí, si un mes baja el trabajo tampoco tendrás ingresos así que mi consejo es que nunca dejes de buscar clientes y de presentar proyectos.
  8. Facilidad de encontrar leads: en este sector cualquiera es un cliente potencial. Desde marcas que no tienen agencia hasta otro freelance. Además encontrarás numerosos portales para encontrar este tipo de proyectos.
  9. Mayor productividad: ser freelance es estar orientado a resultados y por ello notarás que mejora tu rendimiento y productividad por el afán de sacar proyectos adelante.
  10. Adiós al presencialismo: ¿cuántas veces has estado en una empresa privada, has terminado tu trabajo diario y has tenido que permanecer en tu puesto sin hacer prácticamente nada? En marketing no suele pasar porque siempre hay que invertir más horas de las necesarias pero en meses de poco trabajo, como agosto, seguro que lo has vivido. Pues eso se acabó. Si un día solo tienes trabajo para dos horas, trabajarás dos horas, sin nadie que te juzgue.

Seguramente mientras leías los pros no parabas de pensar en los contras, existen desde luego, pero según mi experiencia personal compensa por la conciliación familiar que te permite y la satisfacción del trabajo propio.

¡Ya hablaremos en otro post de las cosas negativas!

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