Hoy quiero hacer un pequeño hueco en mi blog para lo más importante en mi vida, mi pequeño y de paso hablaros de cómo ha influido en mis vacaciones su presencia. En realidad ha cambiado todo mi mundo, para que engañaros, pero cuando se trata de hacer una escapada la revolución ha sido monumental.

Reconozco que me encanta viajar, ya sean pequeñas escapadas de un día o viajes a otros países, el caso es salir de la rutina de la ciudad y el trabajo y poder desconectar.

Mi marido es bastante más reacio que yo a salir con el peque porque lo cierto es que requiere una cantidad de bártulos inimaginables. Según va creciendo menos pero claro, no deja de tener trastos… “¿qué quieres?”, le digo yo. “¡Es un niño!”

El primer viaje que hicimos fue cuando tenía unos días de vida a una casa familiar a unas horas de distancia. Lo cierto es que mi hijo siempre ha dormido muy bien y más aún si se montaba en el coche así que no hubo ningún problema.

Ahora que ya tiene casi dos años reconozco que es más complicado. ¿Por qué? Pues porque no duerme tanto en el coche y está muy activo lo que en un viaje largo, por ejemplo a la playa, puede ser agotador. Él necesita que vaya jugando con él, hablando o haciéndole carantoñas para estar distraído.

También le entretiene mucho la música, de cualquier tipo, así que ponemos la radio y no para de bailar en su sillita. Aunque reconoceré que el CD de los Cantajuegos ya es un must en nuestro coche…

No me gusta usar la tecnología para distraerle porque me siento como que me deshago de él, pero sí es cierto que cuando lleva un rato jugando y se cansa, necesita relajarse y me pide los dibujos en el iPad, concretamente Pocoyó. La primera vez tuve que ir todo el camino sujetándolo yo así que decidimos comprar un soporte para el asiento para que pueda verlos cómodamente. El resultado es que tras 15-20 minutos se duerme.

Hasta ahora viajar en coche con él está siendo muy sencillo y me apetece dar el siguiente paso, hacer un viaje en avión. Mi marido se ha negado hasta ahora por el tema equipaje (carrito y demás bártulos del peque) pero ya le tengo casi convencido para visitar alguna ciudad europea en primavera.

En resumen creo que puede venir bien una recopilación de consejos para viajar con niños así que os dejo mis conclusiones hasta ahora, siempre desde el punto de vista de una madre novata:

– Procura viajar de madrugada o noche cuando el niño duerme.
– Ten en cuenta sus horarios y para a darle de comer, cambiarle o incluso correr un poco.
– Lleva siempre agua contigo, los niños pequeños beben continuamente.
– No olvides llevar juguetes para pasar un rato divertido con él durante el trayecto, como última opción yo recomiendo el iPad.
– Ten claro que tu viaje depende de sus horarios y se acabó el trasnochar o ver mil sitios. Si un día tu hijo está cansado no podrás ver nada, eso es así y tendrás que volver a tu hotel. Cuenta con ello para no llevarte una desilusión.
– Si viajas al extranjero no olvides la documentación necesaria, incluida la tarjeta sanitaria.
– Botiquín: nunca sabes lo que puede ocurrir así que vete bien preparada.
– Música: a los niños les gusta bailar o cantar durante el viaje así que anímales.
– Compra una pulsera identificativa: seguramente estarás mucho más tranquila si tu hijo lleva una pulsera con tu teléfono y los datos que puedan identificarle en caso de que os despistéis.
– Fotos, tira muchas fotos, no sabes cuando volverás con él.
– No seas estricta en cuanto al menú o las rutinas, ¡estás de vacaciones!
– Tu hijo también está de ocio así que piensa actividades que puedan gustarle a él, no solo a vosotros, aunque sea pasar por un parque.

Juegos con Izan

¡Espero que como mami primeriza os puedan servir mis consejos y siempre estoy abierta a escuchar alguno nuevo!

Leave Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *